En espera
Personajes:
Flavia
Paloma
Hernan
Médico
El escenario es una sala de espera del consultorio de un médico. La escenografía no debe hacer que sea demasiada obvia esta situación, para que hasta que no aparece el médico no se sepa donde están los personajes. Puede haber o no algún lugar para sentarse o algún otro mueble que se considere necesario.
En el escenario hay dos salidas. La de la izquierda (del público) corresponde a la puerta del médico. La de la derecha es la salida a la calle.
FLAVIA: Y ustedes, ¿a que se dedican?
PALOMA: Yo estudio, más bien tengo que empezar a estudiar, pero todavía no se bien que hacer.
HERNAN: Yo soy empleado.
FLAVIA: (desilusionada) Y si, es complicado hoy en día.
HERNAN: Pero, no se ponga mal usted que es tan linda no creo que tenga ninguna dificultad para hacer cualquier cosa que desee,¿o me equivoco?
FLAVIA: En realidad... Se equivoca. Estudio, y cuando termine de estudiar trabajaré de lo que estudié, pero no es lo que yo quiero.
HERNAN: ¿Y usted que quiere? Disculpe... ¿su nombre?
FLAVIA: Flavia... ¿y los de ustedes?
HERNAN: Hernan Fernando González Quintana.
PALOMA: Yo Paloma. Paloma Demerio.
HERNAN: Palomita Del medio, y usted ¿no tiene idea de que va a hacer? ¿qué le gusta?
PALOMA: Es Demerio.
HERNAN: ¿Qué?
PALOMA: Mi apellido... Que es Demerio, no “Del medio” como dijo usted.
FLAVIA: Retomando lo que usted me preguntaba antes, lo que yo quería... (soñadora) viajar, conocer los lugares más remotos, compartir costumbres ajenas, dejarme emocionar por nuevos olores, nuevos sabores, hacerme de nuevos recuerdos que cuando deje esa ciudad extrañaré. Conocer gente de diferentes culturas, que después me escribirán cartas a las nuevas direcciones que yo les iré haciendo llegar.
HERNAN: Viajar, sería lindo. (a Paloma) ¿Y a usted no le gustaría viajar?
PALOMA: No lo sé. Puede ser, supongo que sí... Pero ¿a dónde voy a ir? ¿y con que dinero? Es demasiado complicado. Además allá, uno nunca deja de ser un extranjero. No hay nada más feo que sentir que uno no pertenece. Y Buenos Aires... yo lo extrañaría.
HERNAN: Una Paloma con poco vuelo (las dos lo miran mientras el sonríe pretendiendo que le festejen el chiste, después queriendo arreglarlo) No, no, pero Palomita tiene razón, Buenos Aires tiene su encanto.
FLAVIA: No lo dudo. Pero quizás al viajar uno vuelve y lo valora más, eso pasa, ¿no?
PALOMA: No sé, nunca viaje.
FLAVIA: No, claro, yo tampoco, pero me imagino. ¿Vos no te imaginas como sería?
PALOMA: La verdad que no.
HERNAN: Yo tampoco, uno no va a estar imaginando todas las situaciones ¿viste? (le guiña un ojo a Paloma buscando una complicidad en ella que no encuentra)
FLAVIA: Pero yo, no lo puedo evitar. No puedo evitar pensar, en todas las posibilidades, en todas las situaciones, se podrían hacer tantas cosas, hay tantos miles de personas en el mundo, y cada manera de ver el mundo en cada una de ellas, que a mi me da angustia no poder vivirlas todas.
HERNAN: Flavia, no podes vivir pensando en lo que no tenes. Debes disfrutar tu vida, tu presente, las oportunidades que se te presentan en la vida cotidiana. Esta noche, por ejemplo ¿qué tenes que hacer?
FLAVIA: Nada en especial.
HERNAN: Ves, eso digo yo, no podes dejar pasar así el tiempo. Te invito... Al cine, seguro te gusta el cine, ¿queres?
FLAVIA: (a Paloma) ¿Vos queres venir?
PALOMA: No sé, si ustedes van por ahí vaya.
HERNAN: Dejala a Paloma si no quiere...
PALOMA: Ves, no quiere que vaya.
FLAVIA: (con autoridad) Bueno basta, no va nadie y se acabo.
Paloma y Hernan se quedan sorprendidos ante esta repentina autoridad.
FLAVIA: (ahora con exagerada dulzura) Digo, para no pelearnos inútilmente.
HERNAN: Flavia, le vi una autoridad que no le había visto antes. ¿Nunca pensó en dirigir?
FLAVIA: ¿Perdón?
HERNAN: Dirigir... Cine, teatro, un diario, una escuela, una empresa de cosméticos, administrar un edifico...
PALOMA: Eso que esta diciendo es demasiado abarcativo. Empezó por cosas de arte y termino con la administración de consorcio. Y una “empresa de cosméticos” ¿por qué aclara de que es la empresa?
HERNAN: Ayy Paloma, ¡que poco vuelo!
Ahora si Flavia y Paloma se ríen.
FLAVIA: Dirigir, no sé nunca lo había pensado. (Descubrir esto parece horrorizarla) Nunca lo había pensado. ¡¿Te das cuenta?! (los mira)Hernan y Paloma no saben que decir.
PALOMA: (tímida) No sé, ¿de que te das cuenta?
FLAVIA: (igual) Una posibilidad que jamás tuve en cuenta y ahora, no sé... Quiero decir... ¿cuántas más habrá? Cuantas más posibilidades que tengo enfrente de mis ojos y no soy capaz de ver.
Flavia angustiada camina un poco.
HERNAN: (a Paloma) Creo que no debí decirle lo de ser directora, no le cayó bien. No todo el mundo nace para dirigir.
PALOMA: Pero no fue eso lo que la puso mal...
HERNAN: (interrumpiéndola) No, claro, toda la idea en su conjunto, lo que implica la dirección.
PALOMA: No, no entendes...
HERNAN: (mira que Flavia esta lejos abstraída en sus pensamientos, interrumpe a Paloma) Si, si, pero no importa. ¿sabes que es lo que pasa Paloma? Que es como yo les decía antes, no hay planear tanto todo, analizar tanto, hay que vivir el presente. Y yo insisto en que usted debería aprender a dejarse llevar un poquito más.
PALOMA: ¿Eso cree?
HERNAN: Pero claro... Con su estudio, por ejemplo, haga lo que le dicta su impulso, sea espontánea. Y en otras cosas también. A ver, por ejemplo, ¿esta noche a donde tiene ganas de ir?
PALOMA: La verdad no sé.
HERNAN: Usted nunca sabe (sonríe) ¿le gustaría ir a tomar algo?
PALOMA: Podría ser.
HERNAN: Por supuesto que podría ser, digame por donde quiere que la pase a buscar y esta noche la invito a tomar algo.
PALOMA: No sé, después se lo confirmo.
Se abre una puerta que esta a la izquierda del escenario. Sale un hombre con guardapolvo blanco y unos papeles en la mano. Lee:
MÉDICO: Paloma Demerio.
PALOMA: Si, soy yo.
Paloma y el médico entran por la puerta saliendo de escena.
Flavia se sentó, Hernan se le acerca.
HERNAN: ¿Esta mejor?
FLAVIA: Si, no se preocupe.
HERNAN: Tiene que hacerse menos nervios por las cosas, sino se va a enfermar. ¿Viene a buscar estudios también?
FLAVIA: Si, pura rutina.
HERNAN: Si, yo igual. Es que en la época del año para estas cosas. (le hace masajes) usted relájese, de verdad, estar más tranquila antes las cosas que suceden le va a hacer bien.
FLAVIA: ¿Le parece?
HERNAN: Claro que me parece, hoy por ejemplo, no se quede sola en su casa, eso la hace sentir sola, y sentirse sola la hace preocuparse, estar mal. Venga conmigo al cine, así se distrae y la pasa bien un rato. ¿Le gusta el cine?
FLAVIA: Si, me gusta el cine.
HERNAN: Me imagine.
FLAVIA: ¿por qué?
HERNAN: Porque tiene mucha imaginación, y le deben gustar las cosas que la estimulen... (Flavia lo mira) a la imaginación.
Se abre la puerta. Sale Paloma con un sobre en la mano. Esta asustada.
FLAVIA: ¿qué paso?
PALOMA: Estoy...
HERNAN: Enferma, de una enfermedad terminal, ayy no, esto es terrible, por favor Paloma no te desesperes, vamos a estar con vos hasta tu último día acompañándote... (Flavia lo golpea para que se calle y se acerca a Paloma)
PALOMA: ...embarazada. (sonríe débilmente sin poder ocultar el susto que esto le produce)
FLAVIA: ¿En serio? (Le tomas las manos) Tenes que estar contenta, es algo hermoso, ¿cómo te sentís?
PALOMA: No sé, rara.
FLAVIA: Va a estar todo bien vas a ver. (la abraza)Entra el médico.
MÉDICO: ¿Flavia Gutiérrez?
FLAVIA: Soy yo doctor.
MÉDICO: (le entrega un sobre) Esta todo normal, puede volver el año que viene, pero no tiene de que preocuparse.
FLAVIA: Muchísimas gracias. (a Paloma) ¿qué va a hacer ahora?
PALOMA: No sé... Bueno, en realidad ahora si lo sé (sonríe tímidamente), me dan ganas de comprarle alguna cosita al bebe.
FLAVIA: ¡Yo te acompaño!
HERNAN: Pero, ¡faltan nueve meses!
PALOMA: La ansiedad (sonríe)
FLAVIA: Y esta bien, si es algo hermoso.(a Hernan) Lo del cine, no se quedará para otra oportunidad.
PALOMA: (a Hernan) Lo de ir a tomar algo, como verás, no va a poder ser.
HERNAN: No claro, vayan ustedes, que tengan suerte. Que le vaya bien Flavia, que nazca lindo su bebe Paloma, vayan, vayan que yo me quedo a esperar.
FLAVIA: Suerte para usted también, voy a seguir su consejo de no preocuparme tanto.
PALOMA: Gracias Hernan, un gusto conocerlo, si hubiera sido en otro momento de mi vida seguramente hubiera aceptado su invitación.
Flavia y Paloma mutis por la derecha.
HERNAN: (irónico) Me imagino. (al médico) ¿Y usted que me mira?
MÉDICO: Ya le di sus resultados la semana pasada, ¿para que sigue viniendo todos los días?
HERNAN: Es que no hay mejor manera de conocer a alguien que de manera casual, pero yo no debo tener suerte.
MÉDICO: Pero si usted viene sin que tenga que venir deja de ser casual.
HERNAN: Sabe que nunca lo había pensado así, es usted muy inteligente. Además yo, pretender sacar algo bueno en una sala de espera, donde la gente puede recibir noticias que para bien o para mal le cambien la vida. ¿Se tiene que quedar hasta muy tarde usted atendiendo?
MÉDICO: No, justamente acaba de terminar mi horario.
HERNAN: ¿Y que va a hacer?
MÉDICO: Tengo que revisar unas historias clínicas.
HERNAN: ¿Y es interesante eso?
MÉDICO: Y, tiene lo suyo. ¿Las quiere ver?
HERNAN: ¿Puedo?
MÉDICO: Pero como no, venga pase.
Hernan y el médico mutis por la puerta de la izquierda.
Telón.